lunes, 27 de febrero de 2012

Esclavitud

La más estúpida aliteración es incapaz de compararse con el poder increíble, inigualable y maligno que una musa de mente retorcida puede tener. La Belleza es indescriptible y peligrosa, y mágica y demoledora. ¿Cuántas noches debo dedicarle a esa esquiva diosa hipnótica para entenderla, ya no poseerla? ¡Belleza, con B mayúscula! Es ella la que realmente enamora cuando, traviesa y maliciosa, se esconde en unos ojos que de repente deslumbran. Cuando el cielo está despejado y el paisaje es brillante. Lo malo es que te enamora demasiado, si el amor tuviera medida. Aquello tan manido de la medida del Amor es Amar sin medida es una tremenda tontería, pura retórica para apaciguar ignorantes corazones. ¡Qué sabrán del amor los autómatas! Qué pueden conocerl del amor esos homínidos que no diferencian las flores, que no conocen las palabras, que no lloran con la música... Pobres de espíritu, verdaderamente, y de ellos será el Reino de los Cielos Aburridos. Los que somos abyectos y desesperados esclavos de ti, Belleza, sabemos bien que el Infierno nos espera, con sus dantescas torturas y sus ásperas recriminaciones, lleno de pecadores, una orgía de pecados y sufrimiento en el que tú, cual divina señora indolente, nos harás bailar a tu son, y arrodillarnos ante ti rindiéndote la pleitesía que mereces.

Pero creas espejimos... Nos engañas. Nos haces creer que estás en un rostro, cuando es sólo una quimera. ¡Alegórica manipuladora! ¡Maldita, maldita! A ti no podemos engañarte pero tú, mariposa caprichosa, nos manejas como quieres... Porque estamos tan enamorados de ti, y salimos cada día para buscarte ¡sólo a ti! ¡Sólo a ti! Chillamos sollozantes, hundidos en nuestra patética agonía, deseándote, buscándote, encontrándote cuando nos lo permites, dándote a nostros enteramente para después escabullirte, abándonos, hipnotizándonos... Porque eso eres, Belleza, una serpiente imposible que nos encandila mientras nos devora y consume.

Ama y Señora mía, a pesar de saber muy bien que eres la amante más traicionera y esquiva que pueda tener cualquiera... a pesar de conocer tus engaños... y tus huidas imprevistas... y el dolor que conlleva la obsesión que provocas... a pesar de eso me prosto ante ti humillada y amándote, beso tus pies delicados con devoción y me declaro para siempre tu fiel, humilde, orgullosa, eterna sirvienta, tu devota discípula...

Tu esclava incondicional.

Publicado originalmente 13-06-11

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