When I was a little girl... Era más ingenua. Intentaba no serlo pero hay cosas que sólo se comprenden con la experiencia. Compensaba la inexperiencia con cultura. ¡Cultura! Oh, todos esos libros, y los mapas, y los manuales que nunca abrí y toda la información. Teatro isabelino, poesía romántica y decadentista. Y Literatura. Prosa. Verso. Epopeyas. Alegorías. Elegías. Ese mundo maravilloso, excéntrico e inmenso.
Pero ni siquiera Salinger me habría preparado para la crueldad. Para el engaño. Para la decepción. Para la espantosa sorpresa al descubrir cuánto dolor puede causar algo insignificante. Ni para el resplandor brillante de la amistad incondicional. Para la eterna y agridulce desdicha que puede ser una familia. Para el primer flechazo. Para el primer amor. Para el primer compromiso.
Nada puede prepararte para todas las primeras veces que vivirás. Crees que lo sabrás, que lo tendrás en cuenta, que no te asustarás. Que puede que te guste. Que puede que sepas llevarlo. Tal vez seas capaz de preveer tu reacción pero jamás podrás preveer las consecuencias. Buenas o malas, son imprevisibles y para eso tampoco te habrá preparado nadie.
¿Quién te lo dirá? ¿Quién te dirá que la amistad es un arma de doble filo? ¿Que los abrazos pueden tocar algo más que tu cuerpo? ¿Que un minuto puede cambiar tu vida entera? ¿Quién te lo dirá transmitiéndote toda esa intensidad, toda esa fuerza, esa potencia? Nadie te contará que el amor no es bonito; que puede matarte sin esfuerzo. Que debe matarte sin esfuerzo para después resucitarte. Que iluminará tus pesadillas y destruirá todo tu mundo. No, claro que no. Ellos prefieren los clichés convencionales (el amor es lo más bonito que hay). ¡Oh, por favor! No os quedéis en lo superficial, no vivas con las directrices de otros.
Ni siquiera deberías guiarte por estas líneas. No deseo transmitir mi punto de vista sobre el amor, la vida, la amistad, la libertad o el sexo. Para nada. Es complejo y personal, forjado tras años de rebeldía emocional. Pero sí pretendo que cada persona sea exigente. Que no acepte en su corazón nada que no sea bueno, limpio y hermoso. Los cuerpos son transitorios, el alma permanece. No la contamines con basura maquillada.
Sé hedonista y destructivo, y busca siempre lo mejor.
Publicado originalmente 22-11-11.
Pero ni siquiera Salinger me habría preparado para la crueldad. Para el engaño. Para la decepción. Para la espantosa sorpresa al descubrir cuánto dolor puede causar algo insignificante. Ni para el resplandor brillante de la amistad incondicional. Para la eterna y agridulce desdicha que puede ser una familia. Para el primer flechazo. Para el primer amor. Para el primer compromiso.
Nada puede prepararte para todas las primeras veces que vivirás. Crees que lo sabrás, que lo tendrás en cuenta, que no te asustarás. Que puede que te guste. Que puede que sepas llevarlo. Tal vez seas capaz de preveer tu reacción pero jamás podrás preveer las consecuencias. Buenas o malas, son imprevisibles y para eso tampoco te habrá preparado nadie.
¿Quién te lo dirá? ¿Quién te dirá que la amistad es un arma de doble filo? ¿Que los abrazos pueden tocar algo más que tu cuerpo? ¿Que un minuto puede cambiar tu vida entera? ¿Quién te lo dirá transmitiéndote toda esa intensidad, toda esa fuerza, esa potencia? Nadie te contará que el amor no es bonito; que puede matarte sin esfuerzo. Que debe matarte sin esfuerzo para después resucitarte. Que iluminará tus pesadillas y destruirá todo tu mundo. No, claro que no. Ellos prefieren los clichés convencionales (el amor es lo más bonito que hay). ¡Oh, por favor! No os quedéis en lo superficial, no vivas con las directrices de otros.
Ni siquiera deberías guiarte por estas líneas. No deseo transmitir mi punto de vista sobre el amor, la vida, la amistad, la libertad o el sexo. Para nada. Es complejo y personal, forjado tras años de rebeldía emocional. Pero sí pretendo que cada persona sea exigente. Que no acepte en su corazón nada que no sea bueno, limpio y hermoso. Los cuerpos son transitorios, el alma permanece. No la contamines con basura maquillada.
Sé hedonista y destructivo, y busca siempre lo mejor.
Publicado originalmente 22-11-11.
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