Me he equivocado.
Las heridas no sanan.
Las heridas no se curan.
Las heridas no se esconden.
Las heridas se arrancan, las costras se queman, hasta poder observar
como bestias enloquecidas
el poso del dolor.
Y si este poemademierda tiene forma de mujer, es únicamente por casualidad. O porque, por desgraciada suerte, todo tiene forma de mujer.