Releo lo que nunca llegué a publicar hace casi un año y parece otra persona. Puedo resumir lo que ha sido en pocas palabras.
Tristeza. Desesperación. Adicción. Miedo.
Llegué a asustar realmente a mi gente. "Ese día estuve a punto de llamar a una ambulancia psiquiátrica, no sabía qué hacer". Cuando me lo dijo alguien que es vital, sólo pude dar gracias porque no lo hubiera hecho, porque eso habría quedado para siempre en mi historial médico. Tengo perfectamente claro que he tenido trastornos mentales y no tengo muy claro cómo he sobrevivido.
Asusté a mi gente pero también me asusté a mí misma.
Era una tarde cualquiera, sin ninguna relevancia. Trabajo extenuante, muchas heridas postergadas, ningún plan por delante, la botella y yo. Mirándonos, evaluándonos. La rutina diaria. Pero la botella adelgazó y por primera vez en mucho tiempo, busqué el calor del alcohol en vodka. No recuerdo qué tenía puesto de fondo, sólo recuerdo toser con el primer sorbo a pelo, empezar a llorar, volver a beber y de repente no podía parar de llorar. Hiperventilaba, estaba teniendo algún tipo de ataque. Seguí bebiendo y llorando hasta que me di cuenta de que necesitaba que alguien me ayudara.
Y me sostuvieron y me buscaron y me encontraron. Ojalá hubiera sido un punto de inflexión pero no lo fue. No he vuelto a alcanzar ese nivel de histeria pero seguí mucho tiempo bebiendo, drogándome, enmascarando todo.
Tanto tiempo que llegué a creer que ya no era nada más que eso. Podía ser funcional en todo lo demás pero en el momento que me quedaba sola...
Aparecieron personas que trajeron luz pero eran sombras en la caverna. Fue muy duro, muy intranquilo, desasosegante. Echaba de menos al salvador de hombres y no me permitía reconocerlo porque joder, no se lo merecía.
Ahora he alcanzado una estabilidad que jamás he tenido. Remy y yo nos hemos fundido, aprendimos mucho, salimos adelante. Nuevos proyectos, nuevo trabajo, nueva mirada. Ha sido muy hermoso tener este oasis pero sabía que no iba a durar.
Hoy he ido a un funeral y ha acabado de activar cosas en mí. Entre risas y estupideces, he vuelto a casa, he parpadeado y ahora es de noche, tengo medio gramo delante de mí, estoy sola, llevo días sin apenas dormir y lo único que quiero es perderme.
Sé muy bien que no voy a poder resistirme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario