jueves, 20 de marzo de 2014

With an old love letter

Se desenfoca, como una fotografía de aficionado. Y se deshace, como un recuerdo muy viejo. No sé si ella, yo, o qué. O qué, eh. Que yo también puedo, aunque no quiera.

Y yo también quiero, aunque no pueda.

Hablemos de espirales interminables y de cómo acaban; en el suelo, quiero decir. Pisoteadas por tantos errores, tantos fallos, tantos silencios y tantas ganas de no recogerlas. Que cómo cansa, que qué duro, que qué triste. Portazo. Vete. Quédate. O qué, eh. No, no, no. Explota la cabeza y hasta las alucinaciones son pesadillas o viceversa o tu puta madre. Duele, acelera, no pares, no pares, te quiero así, dentro, desgarrando. Soy una roca. Eres una isla. Eres una roca. Soy una isla. Erosión, combustión.

Se me vacían las comisuras, las mejillas, los ojos, las manos, las piernas, los brazos, el talento, la fuerza, el corazón. Y sigo en pie, como una figura de carbón. ¡Corazón! ¡Estalla de una vez! Pero hazlo sobre ella, que lo sienta, que le duela y que jamás lo olvide. Si estoy vacía no es porque esté sola, es porque estoy desecha. Odio la casa en la que vivo, diseñada para risas y carreras, donde sólo hay resentimiento. Odio la cama en la que duermo, diseñada para amor y gritos, donde (joder) sólo estoy yo. ¿Y si no lleno mi cuerpo, cómo voy a llenar una cama de 1'35?

Hablemos de que se tambalea todo y ojalá ojalá ojalá pudiera ser tu roca. Ojalá pudiera aferrarme sólo a eso, no a ti, no a mí, no a un futuro que a estas alturas es eufemísticamente incierto. A ser tu roca. Y a solas, ser sólo una roca con la que reventar cristales y destrozarlo todo y tal vez así me recomponga. Tal vez si sigo destruyendo, poco a poco, sin prisa sin pausa, todo lo que hasta ahora he construido me convierta en un monstruo. Sería la abominable mujer de los cristales.

Cada "no" cierra las ventanas y abre una única puerta: SIGUE. No hay nada más que esa maldita puerta envenenada: SIGUE. Sigue, aunque te rechacen, aunque te decepcionen, aunque te decepciones, aunque todas las oportunidades te den la espalda. Sigue, aunque por no tener no tengas ni ilusión. Quiero un foso sin leones, sin osos y sin caimanes. Quiero un agujero en el suelo donde vivir como la espeluznante chica débil que he resultado ser, y levantar cabeza sólo cuando llueva, para recordarte correr bajo la lluvia y enloquecer. Más. Y no te lo diré, nunca lo pronunciaré, nunca dejaré de mentirme. Que no puedo más... Y lamentablemente no puedo menos. SIGUE. SIGUE. Jódete, joder, que no quiero seguir, que me quiero hundir y no despertar y arrancármelo todo y marcarme a fuego y desvanecerme. Si ya no tengo nada.

Bah.

"i am the one who is many
who has been many more
i am stunted by the severing
i prefer to be whole"

Clementine Morrigan



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